Buscamos reducir al adversario de manera segura y sin provocar daños desmedidos, de manera que se responde con una acción defensiva cuando exceden los límites. La defensa personal se basa en los fundamentos de algunos deportes o artes marciales. Es por ello, que adiestramos a nuestros agentes con técnicas básicas con golpes únicos como el uso de la palma de la mano, los nudillos y los dedos en zonas blandas o rodillazos, También los equipamos con bastones de electrochoques y los conocidos “gas pimienta” que entran a formar parte de los elementos permitidos por la ley para salvaguardar vidas humanas.


